domingo, 16 de diciembre de 2012

Vítejte v Praze.

Y allí nos encontrabamos, en Praga, exactamente en el aeropuerto, discutiendo las múltiples posibilidades de como llegar a Hostivar, nuestra residencia. Finalmente decidimos pagar un taxi, que a mi me pareció una exageración cuando ese hombre nos dijo algo así como "1200 coronas" (era un taxi de siete u ocho plazas) pero aún así yo me quedé sorprendida por el precio. Tras unos 45 minutos o quizás fue una hora, llegamos a Hostivar.









































Las habitaciones disponían de dos camas, dos escritorios, repisas, dos armarios y un cuarto de baño. No estaba del todo mal, para lo que pagábamos. Nos tocó el edificio numero 3, que sería el destinado para "la marea española" porque realmente estaba repleto de españoles. El edificio se dividía en 8 plantas, el ascensor solo llegaba a la séptima y dale gracias a Dios, que de vez en cuando funcionaba, porque eran más las veces que estaba averiado que funcionando. En cada planta habían 10 habitaciones, con dos neveras colocadas en ¡LOS PASILLOS! (Recordarme que os cuente las compras que hacíamos por los edificios), y una cocina, que la mayor parte del tiempo los hornillos no funcionaban, y entre olores y mugre allí nos alimentamos durante nueve meses... En fin, viva estoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario