lunes, 17 de diciembre de 2012

Primeras visitas turísticas.

A cual catetos cargados de cámaras de fotos, mapas de la ciudad, mochilas a la espalda y recorriendo cada rinconcito de aquella maravillosa ciudad. Así nos pasamos los primeros días en Praga. Aunque la verdad consistieron más en "búsqueda de una compañía móvil" (finalmente fue vodafone, con un móvil que si mal no recuerdo el precio, fueron 20€, quizás menos y el modelo: un super nokia, no me pregunteis qué nokia, uno que era resistente a quemaduras de mechero, sumergible en cubatas, golpes desde un 4º piso, con opción de abrir puertas, ya os imagináis como, y lo más divertido, tenía una linterna.)
"Registro en la policía" ¿Registro en la policía?, ¿acaso tenía que hacer eso? "Averiguar qué tranvía y autobús nos llevaba hasta Hostivar", "búsqueda del supermercado más barato" (gracias TESCO por existir) ¡Ah! Os voy a contar como conocimos a Francesco, un italiano que andaba más perdido que la zapatilla de Kunta Kinte. La historia con Francesco resultó ser muy graciosa. Nos encontrábamos en Skalka esperando el bus, creo recordar también que veníamos del TESCO. Cuando de repente aparece ese chico, tan italiano, con esas facciones tan pronunciadas "Allora, dove questo Hostivar?" Si yo no tenía ni idea de inglés, Franceso era nulo. Sólo hablaba italiano y si la gente lo entendía bien, y si no, el continuaba explicándolo de igual manera en italiano. Francesco se unió a nuestro grupo de españoles.
Gracias a Franceso conocimos al gran dueto formado por "Ricky y Alessandro." Un par de italianos que eran los autenticos "Zipi&Zape" de Praga.


























Con la suma de Francesco, Ricky y Alessandro al grupo, ya podíamos decir que éramos un grupo "internacional."


¿Qué tal si conocemos un poco el centro de Praga? Os lo muestro...
























 Obviamente no sólo salimos a conocer monumentos, calles bonitas, iglesias, museos, puentes, etc. También salimos a conocer "la noche de Praga." En un principio el grupo de españoles tuvo que adaptarse a los horarios de "los guiris", es decir, sales a las 8 de la tarde y a la 1:00 de la madrugada ya estas en casa. ¿Os imagináis que sucedió un mes más tarde, verdad? (1:00 ó 2:00 de la madrugada se sale de fiesta. 9:00 de la mañana se llegaba a casa, desayunado y listo para dormir todo el día.)



















Después de algunos días de ir conociendo el personal y la ciudad. Llega la primera fiesta .... os lo cuento en el siguiente post... 

-Ana: "Yo soy choni, choni, choni, choni" -Angela: "Hola a todos, llamadme, DIVA"


¡¡ATENCIÓN, ATENCIÓN!! Dejen paso a una chica que acaba de llegar con la camiseta del Real Madrid.... ¿En serio? Nos encontrábamos sentados en el pasillo de nuestro piso (suelo de moqueta, ya os contaré anécdotas de esa moqueta tan "peculiar.") Guille y yo nos miramos, pero de repente Guille saludó a la chica que iba con "la choni." Las nuevas, se llamaban: Ana Fernandez y Ángela Gallego, (por lo visto también estaban en el foro, aunque yo no me había percatado de su presencia), según "la choni" ella pasaba del tema.


  A los que me conocéis, ya sabéis mi historia con Ana. Pero para los que no, ya os enteraréis a lo largo de toda la historia. Ana se convirtió en mis días y mis noches en Praga, no había un solo momento en el que no estuviéramos juntas. Ella me salvó el pellejo en más de una ocasión y debo decir que con ella pasé los mejores momentos de mi erasmus. Ya iréis siguiendo la historia....


domingo, 16 de diciembre de 2012

Vítejte v Praze.

Y allí nos encontrabamos, en Praga, exactamente en el aeropuerto, discutiendo las múltiples posibilidades de como llegar a Hostivar, nuestra residencia. Finalmente decidimos pagar un taxi, que a mi me pareció una exageración cuando ese hombre nos dijo algo así como "1200 coronas" (era un taxi de siete u ocho plazas) pero aún así yo me quedé sorprendida por el precio. Tras unos 45 minutos o quizás fue una hora, llegamos a Hostivar.









































Las habitaciones disponían de dos camas, dos escritorios, repisas, dos armarios y un cuarto de baño. No estaba del todo mal, para lo que pagábamos. Nos tocó el edificio numero 3, que sería el destinado para "la marea española" porque realmente estaba repleto de españoles. El edificio se dividía en 8 plantas, el ascensor solo llegaba a la séptima y dale gracias a Dios, que de vez en cuando funcionaba, porque eran más las veces que estaba averiado que funcionando. En cada planta habían 10 habitaciones, con dos neveras colocadas en ¡LOS PASILLOS! (Recordarme que os cuente las compras que hacíamos por los edificios), y una cocina, que la mayor parte del tiempo los hornillos no funcionaban, y entre olores y mugre allí nos alimentamos durante nueve meses... En fin, viva estoy.

La espera que desespera...

Recuerdo que el verano de 2010, fue un gran verano. Tuve bastante diversión y nada más que hacía recibir regalos de mis amigos para que los recordara durante mi año de erasmus.
Pero también recuerdo que fue uno de los veranos más calurosos que he pasado en mi vida. No ya por la temperatura que suele hacer en mi pueblo y que gracias a Dios, a mi no me afecta, dado que paso el verano en la playa. Hablo más que nada, porque me pasaba las semanas en Decathlon probándome todo tipo de ropa "calentita", desde calcetines de lana con forro térmico, polares, botas forradas con piel de oveja y un sin fin de complementos más.

En el transcurso del verano a través del foro, también conocí a una de las personitas que han marcado mi erasmus. Ella es Adriana, o como bien la llamamos nosotras "mamasita"


  Pero por fin llegó septiembre, en el foro nos habíamos hecho un gran grupo, eso si, solo éramos españoles, salvo un alemán (Ben) que apareció de la nada, (más adelante os hablaré de él).













16 de Septiembre de 2010. 8:00am, tren con destino: Madrid. En el viaje me acompañaba un chico de Trigueros, Huelva. Se llama Benito y también era uno de los componentes del foro. Este era famoso por sus faltas de ortografía, más adelante, por supuesto, también os hablaré de Benito, (ha sido un crack en la erasmus). Llegamos a Madrid, en Atocha nos estaba esperando Guille. ¡Dios qué emoción! Cuando lo vi creía que miraba a la torre de Pisa.

Después de unos cuantos abrazos, un sin fin de besos, de presentarle a Guille mi compañero de tren, Benito, y unirnos con algunos otros compañeros del foro nos dirigimos al aeropuerto. Allí se encontraban el resto del grupo del foro, entre ellos Adriana, Ángel (ay Ángelillo, un sevillano que no había por donde cogerlo), Rafa, Lidia, Sofia, Cristina, Sarita, la novia de Ángel, Carlos, Frank, Alvaro Quintana, y algunos que otros más. Una vez embarcamos en el avión, todo eran risas y nerviosismo. 

"Y yo busca que te busca..."

En fin, como aquella que está más perdida que una aguja en un pajar, así estaba yo en cuanto a lo que debía de saber sobre "mi erasmus." ¿A dónde tengo que entregar estos papeles?, ¿dónde voy a vivir en Praga?, ¿dónde diablos estará mi Universidad?, ¿me entenderán si hablo "spanish-english"?, ¿cuántas coronas son un euro? Ya os podéis imaginar todos aquellos que habéis hecho una erasmus el lío que conlleva, aunque me lo tomé bastante con calma.

Como mi gran aliado siempre ha sido Internet, busqué toda la información a través de él. Lo primero que hice fue buscar un foro donde  pudiera encontrar gente que me resolviera estas dudas. Por fortuna encontré uno bastante interesante, el nombre "Erasmusu." Allí por lo visto, se habían reunido un grupo bastante concurrido de gente que se disponían a hacer la erasmus en Praga, ¡como yo! Así que toda entusiasmada, empecé a describir mi situación. Que al final resulto ser igual que la de todos, pero poco a poco todos fuimos resolviendo las dudas. No pasaba un día que no entrara en el foro, fijaros, abría primero el foro antes que tuenti, por aquel entonces... Siempre tenían algo que contar, o simplemente para ir conociéndonos un poco más. Un buen día y gracias a ese foro, conocí a amigo Guillermo. Él se convertiría en mi gran aliado en mi erasmus, y yo, obviamente, en el suyo. La verdad es que congeniamos super bien. Hablábamos todos los días, la mayor parte del tiempo pamplinas, pero todos los días nos narrábamos como sería nuestra erasmus, que cosas debíamos hacer, a donde podríamos ir, ¿viviríamos juntos?.... Y lo mejor de todo, es que estas conversaciones eran vía skype, así que para nosotros que llegara el día de conocernos en persona, sería como el reencuentro con un viejo amigo al que conoces de toda la vida.



jueves, 13 de diciembre de 2012

Todo comienza...

Ultimo año de carrera. (2009/2010)

  Algunos de mis compañeros ya se habían ido de Erasmus el año anterior y contaban maravillas sobre los países donde habían pasado esta maravillosa experiencia. Así que, sin consultar mucho con la almohada, así porque sí, de un día para otro, decido hacer mi Erasmus, ¿el país, la ciudad? República Checa, Praga.

Siempre me habían hablado muy bien de la ciudad, y la verdad desde que era niña soñaba con viajar y conocer mundo. Elegí Praga no solo por las maravillas que contaban de esa ciudad de cuento, si no también, porque es una ciudad situada en el centro de Europa, lo que me daría la oportunidad de viajar a otras muchas ciudades, que igualmente soñaba con conocer.

Creo recordar que por Febrero del 2010, hice mi prueba de nivel, (como en cualquier universidad de España tienes que hacer un examen de inglés para comprobar tu nivel) ¿queréis que hablemos de ella? Pues os cuento. Tiene cuatro partes: writing, listening, reading and speaking. (A cual peor hice, por el nivel de instituto que llevaba.) Hice todas las partes como puede. El que corrigió el examen deberían de haberle dado un premio por ponerme un A2, porque realmente mi inglés era una autentica "shit" ¡Eh! pero, ¿veis como domino ahora? Total, que una vez hecha la prueba me puse en manos de mi coordinador (Jose Manuel Bautista.) El caso es que nos presentamos solo dos personas en su despacho, ¡menos mal! porque si llega a ir alguien más pidiendo Praga, se la hubiesen dado a el o ella antes que a mi, lo digo por mi nivel de inglés. Mi otro compañero se llama Pit. Jose Manuel nos trató super bien, -"¿Ah que queréis iros a Praga? Pues a Praga se ha dicho" Yo no cabía en mí de emoción. Una vez confirmado a mi familia y amigos, solo quedaba esperar. Por cierto en mi certificado de la prueba de nivel, mi coordinador me puso: NIVEL B1. ¿Pero a dónde iba yo con un B1 si no sabía ni decir "de nada" en inglés? En fin, que poco me importaba a mi el inglés, yo iba a vivir la experiencia y a conocer mundo.